viernes, 29 de noviembre de 2013

Hay diferentes tipos de software. Aquí os explicaré las diferencias entre cada una de ellas.

El  software libre  puede ser modificado, copiado, distribuído...disfrutado con total libertad por los usuarios que lo deseen. Es, normalmente, gratuíto. Yo lo recomiendo pues acaban teniendo las mismas opciones y privilegios que los de pago.

El software de código abierto  es el software cuyo código fuente y otros derechos que normalmente son exclusivos para quienes poseen los derechos de autor, son publicados bajo una licencia de software compatible con la Open Source Definition o forman parte del dominio público. Esto permite a los usuarios utilizar, cambiar, mejorar el software y redistribuirlo, ya sea en su forma modificada o en su forma original. Frecuentemente se desarrolla de manera colaborativa y los resultados se publican en internet. El software es el mejor ejemplo del desarrollo del código abierto y se compara con el llamado "contenido generado por los usuarios".

El  software de dominio público  es aquel que no tiene derechos de autor.

Algunas personas utilizan el término «dominio público» de manera imprecisa queriendo 
decir «libre» o «gratuito». Sin embargo, «dominio público» es un término jurídico cuyo 
significado preciso es «sin derechos de autor».

El  software privativo  es el amparado bajo licencias que reservan algunos o todos los derechos de uso, copia, modificación y distribución para el fabricante, quien previo pago de una regalía concede el uso de una copia ejecutable del programa al titular de la licencia. 

 El propietario sigue siendo el fabricante y no el usuario.  Éste no puede realizar ninguna modificación en él, ni a tampoco estudiarlo por ninguna vía para determinar como realiza sus funciones. Asimismo, el usuario tiene prohibida la divulgación por cualquier medio de fallos que descubriese en el programa. E incluso, algunas licencias impiden al comprador la transferencia de la titularidad a un tercero.

El  shareware  es una modalidad de distribución de software.

 El usuario puede probar el producto antes de comprarlo, evitando el riesgo que significa un desembolso por algo que no está seguro si le será útil.
Usualmente los de este tipo tienen un costo mucho menor que los que son estrictamente comerciales.
La comunicación con los autores es mucho más simple y directa, permitiendo un soporte fluido y una buena retroalimentación. En la mayoría de los casos, las sucesivas versiones de los programas bajo esta modalidad, van incorporando mejoras con base en sugerencias y pedidos de los propios usuarios, de las que se beneficia el resto de ellos.

El  freeware se distribuye sin costo, disponible para su uso y por tiempo ilimitado, y se trata de una variante gratuita del shareware, en la que la meta es lograr que un usuario pruebe el producto durante un tiempo limitado y, si le satisface, que pague por él, habilitando toda su funcionalidad. 
Suele incluir una licencia de uso, que permite su redistribución pero con algunas restricciones, como no modificar la aplicación en sí ni venderla, y dar cuenta de su autor. También puede desautorizar el uso en una compañía con fines comerciales o en una entidad gubernamental, o bien requerir pagos si se le va a dar uso comercial. Todo esto depende del tipo de licencia en concreto a la que se acoge el software.

El software comercial es el software, libre o no, que es comercializado, es decir, que existen sectores de la economía que lo sostiene a través de su producción, su distribución o soporte.


Aquí os dejo este vídeo metafórico, espero que lo entendáis bien.




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